viernes, 3 de febrero de 2012

Literatura que no tiene precio

Uno va a la biblioteca y saca un libro. Cuando está en el mostrador retira su botín. Literatura que no tiene precio. Asaltas las estanterías de casa de un amigo, inapreciable, si el amigo no es un recontador compulsivo de sus libros, como es mi caso (abstenerse de hacer esto, al menos en mi casa). O por ejemplo, también vas al quiosco, allí hay muchas opciones, algunas no tan baratas. Hoy cuatrocientas páginas de poesía de Juan Ramón Jiménez por apenas tres euros con el diario Público y durante toda la semana (que empieza con este viernes).

De Juan Ramón hay cientos de antologías. No ayuda mucho que el poeta dedicara los últimos años de su vida a prosificar y versificar continuamente los poemas en distintas versiones. Además, hace unos años Círculo publicó Lírica de una Atlántida que recoge quizás lo más sobresaliente de su obra (si es que se puede hacer esta distinción en Jiménez donde todo es de alguna forma sobresaliente y sorprendente). Por muchas antologías que uno tenga de Juan Ramón siempre otra añade nuevos poemas, nuevas perspectivas sobre su obra, además de una excusa para releerlo o leerlo por primera vez (que eso sí que es una suerte).

Si lees esta entrada y te apetece aportar alguna sugerencia de literatura que no tiene precio gustosamente la compartiremos con todos.

2 comentarios:

Jesús Bastida dijo...

Hola Antonio! No tiene precio leer "La realidad y el deseo" de Luis Cernuda o "Poeta en Nueva York" de García Lorca, y mi último descubrimiento "¿Dónde andará la vida?", de Miguel Sánchez Robles. No se si es esto lo que pedías en tu entrada. Gracias por la información de que con el periódico Público entregan libros de poesía. Un abrazo.

Antonio Aguilar dijo...

Hola Jesús, qué alegría. Todo vale. No sé cuánto cuesta una edición decente de Poeta en Nueva York o La realidad y el deseo, pero cuesten lo que cuesten bien pagado está. Yo no puedo dejar de leer La realidad y el deseo en la edición del fondo de cultura económica, tan amarilla, tan fea, pero es lo que es. Me alegra también que pongas en la lista a Miguel Sánchez Robles.
Aquí queda dicho.
Un abrazo.